El caso más reciente y mediático de este trastorno es el de Verónica Perdomo (foto), la participante de Bailando 2012 que sufrió un ACV hace más de un año y todavía se está recuperando. Junto con los tumores cerebrales y los traumatismos craneales, esa es una de las causas más frecuentes de afasia. "A nosotros nos dolió mucho ver cómo la trataron en la TV a la bailarina. Es un claro ejemplo de lo que sufre el afásico en su vida: no pueden llevar una conversación, la gente no entiende qué es lo que le pasa y se aleja, lo obliga a aislarse", reclama Clara Ygel.

Antes de embarcarse en la creación de este centro junto con Norma Griggio, Clara vivió de cerca el problema de la afasia. A su marido, José Lebedinsky, se le escaparon las palabras después de un ACV y tuvo que emprender un largo camino hasta recuperar al menos una parte de su capacidad.

"La mayoría vuelve a desarrollar su propio sistema de comunicación. Mi marido, por ejemplo, recortaba artículos de LA GACETA y los llevaba siempre encima. Se pasaba mañanas enteras conversando en los cafés: sacaba un artículo, la otra persona opinaba y él, con otro artículo, podía responder. Así se hizo respetar", recuerda la viuda, sin poner comillas a la palabra conversar. "Era una verdadera y fluida conversación, pero siempre con los recortes", acentúa.

Motos peligrosas
Aunque no hay estadísticas, Norma observa que con el paso de los años y la ampliación de la medicina preventiva se redujeron los casos de afásicos por accidentes cerebrovasculares, pero que a su vez aumentaron las patologías ocasionadas por accidentes de tránsito, principalmente los sufridos por motociclistas.